15 y 16 de octubre
Ayer tuve mi primer día en el colegio y
hoy, viernes, he tenido el segundo, culminando así esta "larga semana de
clases".
En un principio no estaba muy
convencida con la elección que hice del centro, pues cuando llegué y fui al
despacho de la directora me preguntó si tenía predilección por algún curso, que
así era, y sin embargo me adjudicó al primer ciclo, segundo curso
concretamente. El porqué, era la necesidad de apoyo en la lectura, ya que más
de la mitad del alumnado tenía problemas con la velocidad lectora y con la comprensión.
Las 5 horas de clase las pasé sentada
al lado de la mesa del profesor, observando como estos daban clases, explicaban
conceptos y recogían fichas.
El segundo día mejoró un poco, la
profesora que imparte lenguaje me pidió que empezase a leer todos los días con
los alumnos. Me dio el libro de lectura y me asignó un lugar para que los fuese
llamando de uno en uno con la intención de que leyesen el cuento del día. No
era lo que tenía pensado ni mucho menos al respecto de este comienzo de prácticas,
pero al menos estaba haciendo algo. Más tarde, en las demás asignaturas estuve
observando y pasando por algunas mesas corrigiendo ejercicios y apoyando la
labor del tutor.
Mientras estaba tutorizando la lectura
de los alumnos que iba llamando, pude notar que la mayoría de estos niños
tienen un déficit importante en velocidad y comprensión lectora como ya he
comentado, y opino que gran parte del problema la tiene el centro al no
implicar lo suficiente al alumnado en la lectura. Uno de las carencias de este
centro es una biblioteca para todos, donde los alumnos puedan ir en sus ratos
libres a disfrutar de la lectura y donde encuentren un lugar en el que
despejarse, relajarse y evadirse de las clases, incluso los más pequeños.
Recuerdo mi prácticum pasado, donde había una biblioteca con divisiones por
ciclos y un rincón para los alumnos de infantil. Estaba abierta todos los días
durante el recreo y hacían cada semana sesiones de búsqueda bibliográfica,
recordatorios de normas, cuenta-cuentos, etc. Sería de gran ayuda que se
empezase a fomentar esto en el colegio de prácticas actual, ya que no solo
mejoraríamos la lectura y la comprensión lectora en sí, sino que también
obtendríamos otros beneficios, entre los que destacan un aumento de la agilidad
mental y la concentración. Se favorece el desarrollo de la empatía, las
relaciones sociales, ayuda a crear un clima de clase más distendido; también
activamos el sistema visual, ayudando a crear y establecer las conexiones entre
la ruta visual y la hablada; fomentamos la competencia lingüística, etc.
En relación a la metodología, por lo
que he podido observar estos dos días, los docentes se centran en una
metodología tradicional, donde el papel del profesorado cobra más importancia
que el papel del alumnado. Es entendible la dificultad por parte del cuerpo
docente para adoptar un rol de guía dentro del aula y permitiendo así que el
alumnado pueda participar más actívamente en su aprendizaje, ya que estamos
hablando de niños con edades comprendidas entre los 7 y 8 años, con los que es
más difícil conseguir mantener su atención, que atiendan, escuchen y que no se
pongan a jugar y gritar de un momento a otro.
Difícil, pero no imposible. Con niños
de estas edades se pueden adoptar unas metodologías muy activas e innovadoras,
que incentiven su aprendizaje, su curiosidad por aprender y que los motive. A
esta edad todavía sus cerebros conservan la plasticidad, por lo que cualquier
concepto nuevo que se les presente de una forma amena y divertida será
absorbida por ellos inmediatamente.
Tampoco hay que olvidad que con esta
edad su creatividad aún sigue en auge y es idóneo que la desarrollemos al
máximo, así como su imaginación, su pensamiento divergente, etc.
En definitiva, opino que deberían
intentar dejar un poco de lado al libro de texto, creado sin tener el cuenta
las características especiales de cada clase y empezar a usar metodologías
diferentes que se adapten al ritmo de aprendizaje del curso. Pero solo han sido
dos días los que he estado en el colegio, y en dos días no da tiempo a observar
el ritmo de trabajo, tanto de los profesores como de los alumnos, las
características de estos últimos, los recursos que son usados, el
funcionamiento del bilingüismo, entre otros factores. Así que veremos la semana
que viene cómo se plantean estas cuestiones en el aula.
- Llavina, N. (2013). 5 beneficios de la lectura - Medciencia. Consultado el 9 de octubre de 2015, en: http://www.medciencia.com/5-beneficios-de-la-lectura/


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