por
10/23/2015
0
comments
bilingüismo
conflicto
educación física
inglés
juegos
lectura
lenguaje
lógica
matemáticas
Del 19 al 23 de octubre
Durante esta segunda semana he podido conocer a los demás profesores que dan clase en 2º.
A primera hora del lunes, tuvimos una sesión de educación física en la que me sentí muy involucrada pues, a diferencia de otras asignaturas en esta puedo participar, de hecho me ha pedido que realice una sesión de lateralidad para la semana siguiente. Esta sesión será un 70% en inglés, ya que se está intentando establecer el bilingüismo también en esta asignatura.
Algo que me ha llamado la atención es la intercisciplinariedad entre las asignaturas de inglés, natural science y educación física, pues durante la primera sesión de esta última asignatura mencionada, el profesor, en los juegos que hacía, involucraba el vocabulario que estaban estudiando en las otras asignaturas, en este caso fue las partes del cuerpo. Mediante este simple hecho, podemos conseguir un aprendizaje mucho más significativo para el alumnado, ya que el estudio de nuevo léxico puede llegar a resultar tedioso para los alumnos y, si se hace de una forma dinámica y activa podemos conseguir mejores resultados y una gran motivación.
Esto mismo ocurre con otras asignaturas como natural science y social science. Aunque ambas se impartan en inglés, el alumnado, en su mayoría, se encuentra muy motivado por la metodología que se lleva a cabo. No es nada que no hayamos visto antes, simplemente una metodología que permite al alumnado ser un poco más activo en su aprendizaje y que intercala el uso del libro de texto con el uso de la pizarra digital y juegos en el ordenador.
Estas dos asignaturas, más inglés y a veces matemáticas, que son impartidas por el tutor, son las únicas en las que las TICs son usadas para facilitar la comprensión de los conceptos. Y estando en el siglo XXI donde las nuevas tecnologías están totalmente integradas en nuestro día a día, me resulta un error no usarlas más dentro del aula. Pues nosotros, como maestros deberíamos ir acorde con los cambios que está sufriendo la sociedad y no usar metodologías que iban destinadas a preparar a un tipo de personas para participar en una sociedad industrial como era la del siglo XIX. Hoy en día tenemos que preparar a unas personas con pensamiento crítico y que puedan y sepan usar las herramientas que tenemos al alcance para adquirir conocimientos y cultura. Para aprender a pensar y para ser lo más libres posibles.
Con respecto a la ya mencionada asignatura de social science, hubo algo esta semana que llamó mi atención, y fue la visita de un estudiante de magisterio de Estados Unidos. Este chico está en España mediante un programa de intercambio y su universidad se puso en contacto con el colegio, para que algunos alumnos de la Facultad de Educación de esa ciudad de Estados Unidos, pudiesen ir como voluntarios a dar charlas al alumnado. Nosotros, aprovechando que estábamos con el tema de las ciudades, le pedimos que nos contase un poco de la suya. Me sorprendió la media hora que estuvo hablando porque los alumnos estuvieron muy concentrados durante ese tiempo y aunque no llegasen a entenderlo todo, pudieron hacer un perfecto "listening extensivo" y pudieron repasar el vocabulario de la unidad, además de conocer a alguien del "otro lado del mundo". Como mejora pienso que la próxima vez deberían ponerse de acuerdo, el profesor y él, sobre el tema a exponer, así podrán evitar las pausas pensando qué decir y también se podrá adaptar un poco mejor el nivel del idioma a la zona de desarrollo próximo del alumnado (Vygotsky, 1978), es decir, al nivel que tiene la clase.
Con respecto a la asignatura de lenguaje, creo que la metodología que usa no es la adecuada para el alumnado. Es una metodología totalmente tradicional, solo se sale de esta etiqueta porque incentiva un poco la creatividad del mismo pidiéndoles la realización dibujos después cada copiado. Las clases se basan en una explicación, siempre siguiendo el libro de texto, la realización de los ejercicios que van acordes a la explicación y para finalizar 10 minutos de lectura grupal o la copia de un texto o dictado.
Creando una situación ficticia en la que yo fuese la profesora, empezaría la clase preguntándoles qué hicieron el día anterior y así, desarrollar la competencia comunicativa, mejorar y ampliar el léxico y combatir el miedo escénico que muchos tenemos de mayores. Después, siguiendo los contenidos para segundo de primaria, formaría un grupo de teatro y haríamos un proyecto enfocado en eso. Creo que en esta clase funcionaría muy bien porque hay días que tenemos 3 horas seguidas de lenguaje y porque es un grupo muy unido y "dicharachero". Mediante la búsqueda de la obra a representar, tendrían que leer textos de teatros adaptados y fomentaríamos la lectura en el aula, mejoraríamos nuestra expresión, ortografía y caligrafía, ya que los guiones tendrían que ser escritos por ellos mismos. La imaginación no se quedaría en un segundo plano, porque tendrían que pensar la puesta en escena y a su vez estaríamos inculcando un cuidado por el medio ambiente al pedirle que usasen material reciclado para la creación de su obra teatral. Formaríamos grupos y cada uno sería el supervisor de una de las tareas que hay que hacer, aunque el profesor los guíe, haciendo que ellos sean partícipes en su propio aprendizaje y, por último, sería representado delante de todas las familias, consiguiendo así, la tan difícil colaboración entre estos dos contextos (la familia y la escuela). A grosso modo, así sería la clase de lenguaje que yo incentivaría si fuese la profesora en ese aula. Pero como no lo soy tendré que buscar, como decía María Acaso, esa grieta en el muro de la educación.
Y esa grieta la he encontrado en la lectura, pues mi tarea, mientras se imparte la clase de lengua, es dar lectura a todo el curso de 2º. Los voy llamando de uno en uno y les pido que lean un fragmento de una historia o un texto breve. Al principio, noté muchas dificultades por parte de algunos niños en concreto para leer: encontré alumnos con problemas para descodificar patrones e integrar letras en sílabas y palabras, en el nivel subléxico. También, en el nivel léxico, hay alumnos que encuentran dificultades en leer por la vía de acceso visual, es decir, en el reconocimiento global de las palabras, teniéndolas que leer por la ruta fonológica, traduciendo grafemas en fonemas y viceversa. Leer por esta segunda ruta no es ningún error, siempre y cuando la palabra sea desconocida para nosotros, pero si la palabra es reconocida, nuestro cerebro debe procesarla por la ruta visual. Por tanto, los alumnos que tengan que leer todo un texto por esta ruta será porque no ha pasado por una etapa logográfica (reconocimiento de las palabras por claves visuales, asociándolas a la pronunciación y al significado) provocado por un déficit de lectura, tanto en el colegio como en casa.
Pero a pesar de estas dificultades, con una rutina de lectura cada día, he podido encontrar mejoras en algunos de los estudiantes, sobretodo en una en especial, que llevaba un retraso de lectura considerable con respecto a sus compañeros. Después de leer cada día, se encuentra más motivada y es capaz de respetar los signos de puntuación (pausa en los puntos, entonar al encontrarse un signo de exclamación o interrogación, etc.).
El tema de las clases de matemáticas lo comentaremos la semana que viene cuando pueda observar un poco mejor cómo funcionan en el aula, contenidos, recursos, metodología, comportamiento de los alumnos, etc. Pero sí me gustaría hablar sobre el desarrollo del pensamiento lógico en la escuela, ya que durante una de las sesiones de matemáticas usamos un recursos TIC, con el que los alumnos podían realizar diferentes juegos de memoria, de lógica, de lectura, etc. y me impresionó mucho la facilidad que tiene la gran mayoría de ellos a la hora de resolver problemas de lógica. Ese día en concreto, aprendieron a resolver un sudoku (adaptado a su edad) y este juego fue acogido con ganas y resuelto en poco tiempo y con muy pocos fallos. También, a la hora del recreo cada día de la semana un curso puede jugar al ajedrez en un aula. Este viernes fue el turno de los alumnos de mi clase. Y como aún son pequeños para saber cómo se juega, disponían de tutores (alumnos de cursos más avanzados) que les guiaban y explicaban cómo eran los movimientos, el fin del juego, etc. En mi opinión, una medida muy efectiva para desarrollar la competencia lógico-matemática en el alumnado.
Me gustaría para finalizar, reflexionar sobre un conflicto que tuvimos hace unos días. Se trata de un alumno, que no es conflictivo pero que no se encuentra motivado, no atiende, no hace los deberes con atención y distrae a sus compañeros. Ese día estaba especialmente distraído y no dejaba a su compañero de mesa atender, por lo que tomé la decisión de ponerlo en el puesto de al lado, que estaba vacío ese día. Pero este alumno se negó a moverse. Como no quería crear ningún conflicto le pregunté si iba a estar callado y si iba a atender dejando a su compañero tranquilo. Me dijo que sí, pero al poco tiempo el compañero estaba quejándose otra vez, y con razón, pues yo los había estado observando todo ese tiempo. Entonces, decidí cambiarlo de sitio. Pero volvió a negarse, le ordené seriamente que se trasladase e incluso cambié su libro de texto y estuche de lugar. El profesor, que escuchó lo que pasaba le ordenó también que se cambiase de lugar, pero seguía negándose. ¿Qué debemos hacer en este caso? ¿Dejamos que los alumnos se salgan con la suya haciendo que el maestro pierda autoridad? ¿Hacemos que se cambie el compañero de su derecha? Nada de esto me complacía, pues al final ella iba a salir ganando, por lo que la dejé en ese sitio, pero su material se quedó en el pupitre de al lado, perdiendo toda la lección y llevándose a casa una nota en la agenda por el profesor indicando a los padres de su mal comportamiento.
______________________________________
- Acaso, M. (2009). La Educación Artística no son manualidades: Nuevas prácticas en la enseñanza de las artes y la cultura visual. Madrid: Los Libros de la Catarata.
- Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society. Cambridge, MA: Harvard University Press.
A primera hora del lunes, tuvimos una sesión de educación física en la que me sentí muy involucrada pues, a diferencia de otras asignaturas en esta puedo participar, de hecho me ha pedido que realice una sesión de lateralidad para la semana siguiente. Esta sesión será un 70% en inglés, ya que se está intentando establecer el bilingüismo también en esta asignatura.
Algo que me ha llamado la atención es la intercisciplinariedad entre las asignaturas de inglés, natural science y educación física, pues durante la primera sesión de esta última asignatura mencionada, el profesor, en los juegos que hacía, involucraba el vocabulario que estaban estudiando en las otras asignaturas, en este caso fue las partes del cuerpo. Mediante este simple hecho, podemos conseguir un aprendizaje mucho más significativo para el alumnado, ya que el estudio de nuevo léxico puede llegar a resultar tedioso para los alumnos y, si se hace de una forma dinámica y activa podemos conseguir mejores resultados y una gran motivación.
Esto mismo ocurre con otras asignaturas como natural science y social science. Aunque ambas se impartan en inglés, el alumnado, en su mayoría, se encuentra muy motivado por la metodología que se lleva a cabo. No es nada que no hayamos visto antes, simplemente una metodología que permite al alumnado ser un poco más activo en su aprendizaje y que intercala el uso del libro de texto con el uso de la pizarra digital y juegos en el ordenador.
Estas dos asignaturas, más inglés y a veces matemáticas, que son impartidas por el tutor, son las únicas en las que las TICs son usadas para facilitar la comprensión de los conceptos. Y estando en el siglo XXI donde las nuevas tecnologías están totalmente integradas en nuestro día a día, me resulta un error no usarlas más dentro del aula. Pues nosotros, como maestros deberíamos ir acorde con los cambios que está sufriendo la sociedad y no usar metodologías que iban destinadas a preparar a un tipo de personas para participar en una sociedad industrial como era la del siglo XIX. Hoy en día tenemos que preparar a unas personas con pensamiento crítico y que puedan y sepan usar las herramientas que tenemos al alcance para adquirir conocimientos y cultura. Para aprender a pensar y para ser lo más libres posibles.
Con respecto a la ya mencionada asignatura de social science, hubo algo esta semana que llamó mi atención, y fue la visita de un estudiante de magisterio de Estados Unidos. Este chico está en España mediante un programa de intercambio y su universidad se puso en contacto con el colegio, para que algunos alumnos de la Facultad de Educación de esa ciudad de Estados Unidos, pudiesen ir como voluntarios a dar charlas al alumnado. Nosotros, aprovechando que estábamos con el tema de las ciudades, le pedimos que nos contase un poco de la suya. Me sorprendió la media hora que estuvo hablando porque los alumnos estuvieron muy concentrados durante ese tiempo y aunque no llegasen a entenderlo todo, pudieron hacer un perfecto "listening extensivo" y pudieron repasar el vocabulario de la unidad, además de conocer a alguien del "otro lado del mundo". Como mejora pienso que la próxima vez deberían ponerse de acuerdo, el profesor y él, sobre el tema a exponer, así podrán evitar las pausas pensando qué decir y también se podrá adaptar un poco mejor el nivel del idioma a la zona de desarrollo próximo del alumnado (Vygotsky, 1978), es decir, al nivel que tiene la clase.
Con respecto a la asignatura de lenguaje, creo que la metodología que usa no es la adecuada para el alumnado. Es una metodología totalmente tradicional, solo se sale de esta etiqueta porque incentiva un poco la creatividad del mismo pidiéndoles la realización dibujos después cada copiado. Las clases se basan en una explicación, siempre siguiendo el libro de texto, la realización de los ejercicios que van acordes a la explicación y para finalizar 10 minutos de lectura grupal o la copia de un texto o dictado.
Creando una situación ficticia en la que yo fuese la profesora, empezaría la clase preguntándoles qué hicieron el día anterior y así, desarrollar la competencia comunicativa, mejorar y ampliar el léxico y combatir el miedo escénico que muchos tenemos de mayores. Después, siguiendo los contenidos para segundo de primaria, formaría un grupo de teatro y haríamos un proyecto enfocado en eso. Creo que en esta clase funcionaría muy bien porque hay días que tenemos 3 horas seguidas de lenguaje y porque es un grupo muy unido y "dicharachero". Mediante la búsqueda de la obra a representar, tendrían que leer textos de teatros adaptados y fomentaríamos la lectura en el aula, mejoraríamos nuestra expresión, ortografía y caligrafía, ya que los guiones tendrían que ser escritos por ellos mismos. La imaginación no se quedaría en un segundo plano, porque tendrían que pensar la puesta en escena y a su vez estaríamos inculcando un cuidado por el medio ambiente al pedirle que usasen material reciclado para la creación de su obra teatral. Formaríamos grupos y cada uno sería el supervisor de una de las tareas que hay que hacer, aunque el profesor los guíe, haciendo que ellos sean partícipes en su propio aprendizaje y, por último, sería representado delante de todas las familias, consiguiendo así, la tan difícil colaboración entre estos dos contextos (la familia y la escuela). A grosso modo, así sería la clase de lenguaje que yo incentivaría si fuese la profesora en ese aula. Pero como no lo soy tendré que buscar, como decía María Acaso, esa grieta en el muro de la educación.
Y esa grieta la he encontrado en la lectura, pues mi tarea, mientras se imparte la clase de lengua, es dar lectura a todo el curso de 2º. Los voy llamando de uno en uno y les pido que lean un fragmento de una historia o un texto breve. Al principio, noté muchas dificultades por parte de algunos niños en concreto para leer: encontré alumnos con problemas para descodificar patrones e integrar letras en sílabas y palabras, en el nivel subléxico. También, en el nivel léxico, hay alumnos que encuentran dificultades en leer por la vía de acceso visual, es decir, en el reconocimiento global de las palabras, teniéndolas que leer por la ruta fonológica, traduciendo grafemas en fonemas y viceversa. Leer por esta segunda ruta no es ningún error, siempre y cuando la palabra sea desconocida para nosotros, pero si la palabra es reconocida, nuestro cerebro debe procesarla por la ruta visual. Por tanto, los alumnos que tengan que leer todo un texto por esta ruta será porque no ha pasado por una etapa logográfica (reconocimiento de las palabras por claves visuales, asociándolas a la pronunciación y al significado) provocado por un déficit de lectura, tanto en el colegio como en casa.
![]() |
| Libro de lectura |
![]() |
| Aula de ajedrez y otros juegos |
![]() |
| Distintivo para los tutores |
______________________________________
- Acaso, M. (2009). La Educación Artística no son manualidades: Nuevas prácticas en la enseñanza de las artes y la cultura visual. Madrid: Los Libros de la Catarata.
- Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society. Cambridge, MA: Harvard University Press.





0 comments:
Publicar un comentario